Capitulo
24:
Cada
parte su cuerpo se quejaba. Se sentía tan cansado. Pero extrañamente se sentía
bien. Bastante bien. No tenía ganas de abrir los ojos. Pero sabía, o algo le
decía, que no estaba en la cama de su habitación. Su cama no era así de cómoda
y no tenía aquel agradable perfume de mujer. Respiró profundamente, y entonces
abrió los ojos.
Se
sentó rápidamente en la cama al observar en que habitación estaba. ¿Cómo
demonios había ido a parar al cuarto de ____? Miró a su alrededor buscándola.
Al parecer ella no estaba allí. Se destapó y se puso de pie. Un leve dolor de
cabeza lo invadió así que se volvió a sentar. Lo último que recordaba era que
estaba en el auto del señor Brooks, con la cabeza apoyada en las piernas de
_____. Pero después de eso su mente estaba completamente en blanco. Se miró a
si mismo y vio que no llevaba remera. Miró la venda que cubría su hombro
derecho y siseó un poco cuando la apretó ligeramente.
La
puerta del cuarto se abrió y ella ingresó con una bandeja. Le sonrió al verlo
despierto. Tom frunció el ceño levemente.
—¿Cómo
te sientes? —le preguntó amable mientras se acercaba a él y apoyaba la bandeja
con el desayuno sobre la mesita de noche.
—Bi…
bien —logró decir —Algo confundido.
—¿Algo
confundido? —inquirió ella divertida.
Tenía
ganas de acercarse a él y besarlo. Pero se aguantó las ganas. Quería que fuera
él el que lo hiciera. Se había despertado hacia una hora y al verlo dormir tan
tranquilo había decidido ir a prepararle el desayuno y avisarle a Simone en
dónde estaba su hijo.
—Si
—dijo Tom y se rascó la nuca —Verás… no tengo ni la menor idea de cómo es que
estoy en tu habitación…
______
lo miró bien y dejó la tostada que había agarrado de nuevo en el plato.
—¿Qué?
—preguntó. Tom volvió a rascarse la nuca.
—Lo
último que recuerdo es que estábamos en un auto, viniendo hacia aquí. Después
de eso mi mente parece estar… vacía.
Ella
procesó cada palabra que él acababa de decir. ¿No recordaba nada? ¿NADA? Se
sintió terriblemente decepcionada. Pero entonces recordó que él había ido a
verla cuando volaba de fiebre. Simplemente estaba delirando. Miró hacia la
bandeja sintiéndose una completa idiota. ¿Y ahora que iba a hacer? ¿Decirle que
él la había ido a buscar a su cuarto, le había dicho cuanto lo había hecho
sufrir y luego la había besado de aquella manera tan tierna? No, simplemente no
podía.
—Bien
—habló y volvió a mirarlo —¿Vas a desayunar?
Él
la miró fijo. Había algo raro en ella. De repente había cambiado su aura. Su
linda sonrisa había desaparecido y parecía preocupada.
—¿Cómo
llegué aquí, ______? —quiso saber.
Pudo
notar el repentino nerviosismo en ella.
—Yo…
dije que te trajeran aquí porque era más cómodo para tu hombro y esas cosas…
—Ah,
¿si?
—Sisisisi
—dijo rápidamente y tomó una tostada para llenarla de manteca y dársela. Él la
tomó y le dio un pequeño mordisco —Ya estás mejor, ¿verdad?
—Al
parecer si —le sonrió —Me duele un poco el maldito hombro.
Ella
lo miró con ternura.
—De
verdad muchas gracias por haberme protegido, Tom…
—Para
eso estoy, enana —le aseguró. Ella sonrió con los labios sellados.
Entonces
Tom se encontró levantando la mano y acariciando su mejilla. Recordó que antes
de que la maldita serpiente lo mordiera él iba a besarla. ¿Se hubiese atrevido
a hacerlo realmente? Estaba seguro de que si. Pero entonces tuvo la sensación
de que había algo raro entre ellos. No podía explicarlo, no entendía.
La
puerta de la habitación de ______ se abrió de golpe y ella entró furiosa.
—¿Qué
crees que estás haciendo? —preguntó histérica al ver a _____ arrodillada frente
a Tom y a él acariciando el rostro de ella.
______
se puso de pie mientras ponía los ojos en blanco. ¿Por qué tenía que llegar
ella a arruinarle la vida? Matt entró agitado a la habitación.
—Juro…
juro que intenté detenerla. Pero es tan rápida como parece…
______
se aguantó la risa mientras Felicity lo miraba mal. La castaña volvió la vista
a Tom.
—Estoy
esperando una respuesta, Tom Kaulitz —le exigió.
Tom
suspiró y se puso lentamente de pie. Miró a ______ y le dio la tostada que
había empezado a comer. Se acercó a ella y besó su frente.
—Muchas
gracias —le murmuró antes de alejarse. Se giró a ver a su novia. Era hora de
que tuvieran una seria charla —Vamos abajo, Felicity. Tenemos mucho de que
hablar…
La
castaña miró asesinamente a _____ antes de salir del cuarto. Tom salió detrás
de ella y cerró la puerta dejando a Matt adentro. El rubio miró a su mejor
amiga.
—Dime
que te besó.
_____
se sentó lentamente en la cama.
—Si,
me besó —le dijo.
La
mandíbula de Matt casi tocó el suelo y se acercó rápidamente a ella para
sentarse a su lado.
—¡¿Y
COMO FUE?! —le preguntó emocionado. ______ suspiró.
—Hermoso
—dijo simplemente.
—Me
muero muerto…
—Pero
él no lo recuerda…
—¿Qué?
—la cara del rubio cambio radicalmente. ______ lo miró a los ojos.
—Fue
anoche, cuando vino a buscarme —le contó —Estaba delirando de fiebre. Y ahora
cuando despertó me dijo que… lo último que se acordaba era que estábamos en un
auto.
—Eso
no puede ser posible, _____ —dijo algo angustiado.
Ella
bajó la mirada desilusionada.
—No
lo recuerda, Matt, no lo recuerda.
Lola
se asomó por la puerta del establo y lo vio allí, peinando a uno de los
caballos. Sintió su corazón latir con fuerza.
—Georg
—lo llamó.
Él
giró rápidamente a verla.
—Princesa
—dijo algo sorprendido y dejó todo lo que estaba haciendo para acercarse a
ella. Cuando llegó a su lado la abrazó —Es tan lindo verte por aquí.
—Te
echaba de menos —le confesó ella.
Él
se alejó y la miró.
—Lo
mismo digo…
—¿Cómo
sigue, Tom? —le preguntó.
—¿Cómo
sabes que está mal? —dijo sorprendido.
—Oh,
Georg, las noticias malas vuelan por aquí —dijo divertida —Además de que ayer
Tom golpeó a Federico.
—¿Qué
hizo que?
—Estás
más tonto de lo normal, Georg —le aseguró. El castaño se sonrojó ligeramente.
Maldita sea, parecía idiota —Lo golpeó… lo dejó casi en cama.
—¿Por
qué?
—No
lo sé bien —le contó ella —Pero creo que fue por _______.
—_______
—murmuró pensativo. Sacudió la cabeza —Esos dos van a terminar más que juntos,
yo lo se.
—¿Crees
que Tom va a dejar a Felicity? —quiso saber.
Georg
se acercó un poco más a ella y acomodó un mechón de su cabello detrás de su
oreja. La miró bobamente.
—Puede
que si. Ya casi ni la puede ver… Es tan exasperante.
Lola
tembló ante aquel tonto gesto de parte del castaño. Recordó que la última vez
que lo había visto casi la había besado.
—¿Crees
que ella lo ama de verdad? —preguntó como para seguir hablando de algo.
Georg
se encogió de hombros y luego acarició su mejilla.
—No
lo sé. Pero ¿sabes que cosa si sé?
—¿Qué?
—Que
nos quedó algo pendiente el otro día.
El
corazón de la castaña latió más rápido. Sus mejillas se sonrojaron al instante
y sus piernas temblaron al escuchar la suave risita de él.
—¿Qué
cosa? —se atrevió a preguntarle.
Él
suspiro y miró a su alrededor para percatarse de que nadie los estaba mirando.
Volvió la vista a ella.
—Nuestro
beso —murmuró y se inclinó un poco para chocar por primera vez con los suaves
labios de su princesa.
Capitulo
25:
Tom
suspiró y se sentó lentamente en su cama. Levantó la mirada para observarla.
Ella tenía cara de enojada, preocupada, enojada de nuevo. Era hora de que él le
aclarara un poco la situación en la que se encontraba su corazón en ese
momento. No quería seguir mintiéndole y mucho menos hacerla sufrir.
—¿Quieres
sentarte? —le dijo. Felicity, se sentó frente a él sin decir nada.—¿Por qué
entraste así a la habitación de la señorita _____?
—¿Ahora
es señorita _______? —le preguntó ella —Creo que no tienes derecho en recriminarme
nada, Tom. Yo soy la ofendida aquí… ¿Qué diablos hacías en su cuarto?
—Ella
solo me estaba cuidando…
—Para
eso estoy yo, Tom.
—¿Y
dónde estabas entonces? —quiso saber.
—Tu
madre me echó como un perro anoche…
—¿Qué?
—preguntó sin poder creerlo.
—Si,
no sé que le sucede. Pero desde que esa estirada está aquí tu madre ya no es la
misma. Antes por lo menos me trataba bien.
—Creo
que estás exagerando, Felicity.
—No
son exageraciones, Tom —aseguró —Todo ha cambiado desde que ella está aquí. Y
no me gusta la manera en la que te mira…
—Felicity,
voy a ser franco contigo —le dijo. Ella se tensó —Estoy confundido. Y necesito
que nos tomemos un tiempo.
—¿Un
tiempo? —inquirió ella.
—Sé
que esta pasando de la nada, Felicity —asintió él —Pero no quiero seguir
mintiéndote.
—No
quiero escucharte —dijo ella y se puso de pie —Debes estar solo asombrado por
ella, nada más. ¿Acaso crees que la hija de un importante empresario se fijaría
en un simple peón como tú? Eso solo pasa en las novelas, Tom…
—No
se trata de eso, Felicity —dijo él sin mirarla.
Sabía
que él no tenía muchas cosas para ofrecerle a _____. Sabía que no era su mejor
opción. Pero no podía simplemente ignorar a su corazón.
—¿Entonces
que es? —quiso saber ella. Él no le contesto —Mi amor, voy a irme a casa y
mañana volveré para que veas que solo estás… cometiendo un error.
—Pero…
Ella
se acercó a él y lo besó en los labios, impidiéndole hablar. Se alejó de él y
salió de la habitación. Tom suspiró y se dejó caer en la cama, su mirada quedó
clavada en el techo. Aquello no podía ser peor. No podía.
Tal
vez Felicity tenía razón y aquello que le estaba sucediendo era algo
completamente pasajero. Solo una ilusión. Pero entonces recordó la sensación de
ella arrodillada frente a él, le había traído el desayuno y lo había estado
cuidando. Aun no tenía del todo claro como era que fue a parar a su cuarto.
Pero la sensación de saber que ella había estado con él toda la noche le llenó
el corazón.
Volvió
a suspirar y sonrió. Ojala todo fuera más fácil. Ojala solo pudiera decirle
todo lo que le pasaba y lo que ella le hacía sentir. Si eso pasaba todo iba a
ser mucho más fácil. Pero por ahora no podía…
Cuatro
días pasaron rápidamente y la mejoría de Tom era cada vez más notoria. Lo que
también era notorio era el cambio de ______. Si, era como siempre. Pero Tom
intuía que había algo más. Ella simplemente estaba bastante rara y él no
lograba encontrar el motivo. Y lo más extraño de todo era el constante sueño
que él tenía. Siempre era el mismo. Él entraba a su cuarto, le decía varias
cosas y luego la besaba. Siempre se despertaba a mitad del beso, con el corazón
acelerado y algo agitado.
Lo
raro de ese sueño era lo real que él lo sentía. Era como si de verdad hubiese
pasado y simplemente estaba guardado en su cabeza.
Las
cosas con Felicity estaban… no sabía como decirlo. Ella evadía constantemente
todo lo que él le quería decir. Simplemente no podía más con eso.
—¿En
qué piensas, tonto? —le preguntó Georg acercándose a él.
Ya
era tarde, el sol se estaba ocultando. El calor del verano era devastador cerca
del medio día. Por eso mismo Tom había decidido esperar hasta que el sol bajara
para salir a trabajar un poco.
Aun
no tenía el permiso médico para hacerlo del todo. Pero de a poco se iba
sintiendo mejor, así que creía que ya no era necesario esperar.
—En
nada, ¿Por qué? —quiso saber mientras acariciaba el lomo de White.
—Porque
tienes cara de idiota, ¿estás pensando en _____?
—Es:
señorita _____, para ti, confianzudo —le dijo mirándolo amenazantemente.
Georg
rió quedamente.
—Oye,
no me dijiste que le diste una paliza a Federico Montoya el otro día, ¿Por qué?
—¿Por
qué debería decírtelo? —le preguntó sin mirarlo.
—Dicen
varios peones que su ojo derecho quedó completamente negro —rió divertido y
palmeó la espalda de Tom —Te juro que me hubiese gustado verte, dándole su
merecido. ¿Por qué le pegaste?
—Se
había propasado con ______ —le contó.
—Es
muy cómico como cambia tu mirada cuando dices: _______…
Tom
lo miró sobre su hombro.
—¿Qué
es lo que quieres? —quiso saber —¿Por qué estás molestándome?
—Iba
a contarte algo de la ‘señorita’, pero ahora no sé si hacerlo.
Tom
lo miró curioso.
—¿Qué
cosa? —inquirió. Georg sonrió.
—Ooooh,
te atrapé, primo. Te mueres por saber.
—Y
si te haces el interesante claro que voy a querer saberlo. Ahora anda, dime
¿Qué pasó?
—Bien,
te lo diré por qué soy un buen primo y no me hago rogar —sonrió. Tom lo apuró a
que hablara —Tranquilo, te lo diré. Estaba pasando por la cocina cuando escuché
a dos personas hablando. Esas dos personas eran Matt y _____. Hablaban casi por
lo bajo, pero logré escucharlos perfectamente.
—¿Y
de qué hablaban? —preguntó ansioso.
—Bien,
ellos…
—¿Hasta
cuando piensas guardártelo, _____? —le preguntó Matt.
Ella
se giró a verlo con un vaso de jugo en la mano.
—No
se lo diré, Matt —le dijo ella.
—¿Por
qué no? Tienes que decírselo. Él tiene todo el derecho del mundo de saberlo.
—Por
dios, Mattie, fue solo un beso, nada más… él no lo recuerda. Mejor para ambos…
él tiene una novia. Y creo que la ama.
—Si,
por eso te besó y te dijo que estabas metida en su cabeza todo el día, ¿cierto?
No ama realmente a esa muchacha.
—¿Y
tú que sabes? ¿Eres dios acaso? —preguntó.
—¿Entonces
dime por qué llamaste a Ashton y lo mandaste al demonio? —dijo.
—Porque
me atendió Mindy, la muy perra estaba en su departamento —rió entre divertida y
decepcionada —Solo por eso…
—Y
también porque sientes cosas por el bombón campestre.
—¿Y
qué quieres que haga? ¿Qué vaya corriendo hacia él, me le tire encima y le
diga: Tom, me besaste la otra noche que estabas volando de fiebre y desde
entonces no puedo sacarte de mi corazón? Eso es demasiado irreal, Matt.
Demasiado novelesco.
—Pues
deberías, deberías decirle eso…
Tom
se quedó quieto en su lugar, procesando todo lo que Georg le acababa de decir.
Entonces dejó las cosas del caballo a un lado y salió de allí rápidamente,
dejando a su primo completamente atónito.
Podría
decirse que comenzó a correr hacia la casa. Ella le debía muchas explicaciones.
Principalmente la del beso. ¿Por qué no le había dicho la verdad? Casi sonrió.
No era un sueño constante. De verdad había pasado. La había besado.
Llegó
a la casa y entró.
—_______
—la llamó mientras entraba a la cocina. No había nadie allí. Salió y entonces
la divisó bajando las escaleras. Ella sonrió algo nerviosa.
—Hola
—lo saludó.
—Tenemos
que hablar —le dijo. Ella se tensó.
—¿Hablar?
—inquirió.
—Si,
hablar —asintió mientras se acercaba a ella.
—¿De
qué? —quiso saber. Su corazón había comenzado a latir precipitosamente apenas
lo había visto. Y ahora que él tenía aquella mirada ansiosa aun más.
—De
nuestro beso —dijo. Ella abrió la boca pero la cerró al instante.
—Yo…
no… no sé de qué estás hablando, Tom —murmuró nerviosa.
—Si
que lo sabes —aseguró y dio un paso más, teniéndola completamente cerca. Sus
miradas fijas —Sabes perfectamente que te besé la otra noche…
Capitulo
26:
______
solo supo que en ese mismo momento quiso que la tierra se la tragara. ¿Cómo
demonios él se había enterado de aquello? Seguramente había sido el chismoso de
Matt. Ella iba a matarlo si descubría que había sido él.
—¿Por
qué no me lo dijiste, _____? —le preguntó él.
Ella
miró a su alrededor, percatándose de que estaban completamente solos en aquella
sala. Simplemente ya no podía seguir haciendo la tonta.
—No
creí que fuera necesario —dijo ella volviendo la vista a él. Sintió esas lindas
cosquillas en el estomago —Tú estabas con fiebre ese día, no sabías lo que
hacías. Además que estás con Felicity, no creí que quisieras lastimarla…
—¿Qué
sentiste? —preguntó interrumpiéndola.
—¿Qué
sentí? —dijo nerviosa. Tom asintió —Mmm… yo sentí que… que… no creo que debamos
hablar de esto, Tom. Mejor me voy.
Intentó
alejarse, pero entonces Tom la detuvo, la giró hacia él y entonces unió sus
bocas.
Los
ojos de ella estaban bien abiertos a causa de la sorpresa. Sentir de nuevo los
labios de Tom sobre los suyos simplemente era una sensación sorpresiva. Desde
que él la había besado la otra noche no había hecho otra cosa que soñar con él
y ese beso. Sus ojos comenzaron a cerrarse y ella comenzó a responder a sus
demandas.
Tom
la abrazó por la cintura y la acercó más a él. No podía creer que simplemente
la estaba besando. No sabía de donde había sacado el valor. Pero sabía que era
lo correcto. Era lo correcto por como su corazón latía. Era correcto por las
cosas que ella le hacía sentir. Era correcto por la forma en la que ella
levantó los brazos y rodeó su cuello. Aquello era lo correcto. Besarla era tan
hermoso, como en su supuesto sueño que en realidad no era sueño. Su boca tenía
el mismo sabor que él creía imaginar, era dulce y delicado. ¡Por dios! Un
simple beso no podía hacerlo sentir así de idiota.
Entonces
_____ rompió el beso pero no se alejó, ni lo soltó. Tom abrió los ojos para
mirarla. Ella aun los tenía cerrados.
—Esto
no está bien, Tom —musitó agitada.
—Lo
sé… —asintió —Un simple peón que siente cosas por la hija del jefe, que solo
piensa en besarla todo el día, no está nada bien…
Entonces
ella lo miró. ¿Acaso él creía que eso era lo que no estaba bien? ¿Cuándo iba a
entender él que eso a ella no le importaba ni en lo más mínimo? Tom era el
hombre más maravilloso del mundo. No importaba si él era un peón y ella la hija
del jefe. Eran personas, iguales, humanas. Sentían y al parecer lo mismo.
—Eres
un idiota, Tom —le aseguró y entonces lo besó de nuevo.
Esta
vez el beso se volvió más apasionado. Simplemente no podían evitar sentirse
desesperados el uno por el otro.
Tom
casi gruñó cuando ella mordió levemente su labio inferior. Entonces sus lenguas
se encontraron. ______ se aferró a él necesitada de más y de un poco de aire.
Pero simplemente no podía soltarlo.
Él
separó sus bocas y miró agitado a su alrededor.
—Estamos
en un lugar muy visible…
—Lo
sé —asintió ella. Lo besó cortamente. Tom rió embobado. Ella copió su acción.
—No
puedo creer que esto este pasando —murmuró divertido.
—Eres
un idiota por creer que a mi me importa que seas el cuidador del campo de mi
padre. Eres mucho más que eso para mí…
—¿En
serio? —sonrió.
—Si
—dijo por lo bajo entonces se puso en puntas de pie y acarició su nariz con la
suya. —Estoy algo confundida por todo esto, Tom. Pero lo que siento por ti es…
único.
—________
—susurró cerrando los ojos al sentir sus labios tan cerca de nuevo.
—¡Me
muero muerto! —exclamó él y ambos se alejaron al instante. Matt bajó corriendo
las escaleras y se paró frente a ellos.
—Mattie
—dijo ella apretando los dientes —¿Qué haces aquí?
—Sin
querer pasé por aquí y escuché así como sonidos de gente besándose y me asomé y
ustedes dos se estaban dando terriblemente…
_____
se puso más que colorada mientras que Tom se rascó la nuca mientras soltaba una
pequeña risita nerviosa.
—No,…
creo que viste mal —dijo Tom. Matt arqueó una ceja.
—Si
tú no le estabas metiendo la lengua hasta la garganta a mi mejor amiga entonces
yo soy madonna.
Capitulo
27:
Después
de aquella nueva interrupción por parte de Matt, Tom y _____ no habían tenido
la oportunidad de estar a solas de nuevo. Cada vez que se cruzaban, alguien
aparecía allí.
______
tenía tantas ganas de agarrar a White y secuestrar al pelinegro. Alejarse de todo
y de todos. Pero sabía que aquello no estaba bien. Tom aun estaba con Felicity.
Y ella había ‘terminado’ con Ashton por teléfono. Sabía que tendría que hablar
con él personalmente para aclarar del todo las cosas. Pero ahora realmente no
le preocupaba. Solo quería encontrar un momento para poder hablar con Tom y
arreglarlo todo. Más que arreglarlo la palabra era aclararlo. Simplemente
sonreía como una tonta cada vez que recordaba sus besos. Jamás la habían hecho
sentir tan… idiota.
Se
sobresaltó un poco cuando alguien entró a la sala. Se giró a ver y sonrió al
reconocerlo.
—Papa,
me asustaste —le dijo.
—Lo
siento, hija, no era mi intención —se disculpó él y se acercó a ella para
sentarse a su lado.
_____
lo abrazó, apoyando la cabeza en su hombro. Jhon sonrió levemente. Sabía que
_____ quería preguntarle algo. Siempre que lo abrazaba de aquella forma, lo
hacía.
—Papi
—lo llamó.
—¿Qué
sucede, cielo?
—¿Crees
que esta bien sentir algo por una persona a la que conoces hace mucho tiempo,
pero por X motivos dejaste de ver por un par de años y ahora volviste a ver?
—¿Estás
hablando de Tom? —dijo él.
______
se incorporó rápidamente y lo miró nerviosa.
—Mmm…
no, no hablo de Tom —dijo torpemente.
—______,
si estás hablando de Tom – dijo divertido. Ella pestañeó seguidamente,
sintiéndose descubierta —Y no, no esta mal que sientas cosas por él. Es más… me
agrada que sientas cosas por él.
—¿No
te opondrías? —inquirió con inseguridad. Jhon rió levemente.
—No
soy Robert Montoya. Y para mi nada es más importante que tu felicidad. Pero ¿y
Ashton?
—Terminé
con él… —Jhon frunció el ceño.
—¿En
que momento?
—En
realidad solo le dije que no quería volver a verlo.
—Bueno,
eso puede tomarse como algo no claro, mi vida. Deberías solucionar bien eso.
Pero si sientes cosas por Harry, sigue adelante y juégate por él.
—Gracias,
papi —sonrió ella y besó su mejilla.
—______…
—¿Si?
—dijo ella y lo miró.
—¿Qué
opinarías si te digo que… quiero casarme?
Los
ojos de la chica se abrieron de par en par.
—¿Qué?
—fue lo único que salió de sus labios. Jhon sonrió nervioso.
—Sé
que es algo que no te esperabas escuchar, hija, pero creo que… necesito casarme
con alguien que siempre ha estado en mi corazón.
—¿Simone?
—dijo ella rápidamente.
—¿Por
qué crees que es Simone?
—Solo
limítate a responderme, Jhon —lo retó. Él agachó la cabeza.
—Si,
es Simone.
—¿Ya
le pediste que se casara contigo? —quiso saber.
—Se
lo pedí como 5 veces… pero ella siempre dice que no.
—¿Por
qué? —preguntó.
—Porque
cree que lo hago por lastima…
—¿Qué
pasó entre Simone y tú, papa? —era algo que siempre le había querido preguntar.
Pero jamás había encontrado el momento.
—Éramos
jóvenes y nos enamoramos. Fue a primera vista. Ella tenía 15 años cuando su
padre entró a trabajar aquí. Y yo era un tonto soñador y me enamoré de ella.
Mantuvimos nuestro amor en secreto. Hasta que un día tu abuelo dijo que debía
marcharme a la cuidad, buscar una esposa y formar una familia —suspiró —Me fui.
Fui un cobarde y no le dije a tu abuelo que amaba a la hija del capataz. Luego
conocí a tu madre… amé a tu madre, _____, mucho. Pero jamás llegó a ser lo que
sentía por Simone. Cuando volví al campo, ella estaba embarazada de Tom, pero
el padre jamás se hizo responsable. Y luego llegaste tú y jamás volvimos a
hablar de nuestros sentimientos.
—Papá…
—murmuró ella y se acercó a abrazarlo —Me parece hermoso que quieras casarte
con tu primer amor, papito.
—¿No
te opondrías? —preguntó de la misma forma que ella. ______ rió y se alejó de
él.
—No,
claro que no.
Jhon
sonrió y besó su frente. Luego con un poco de dificultad se puso de pie.
—Me
voy a recostar un rato, hija, me duele un poco la cabeza…
—Está
bien —asintió ella y lo vio desaparecer.
Lo
que acababa de escuchar de su padre la había dejado completamente pasmada.
Siempre había intuido que su padre sentía un sentimiento especial por Simone,
pero jamás pensó que era tan intenso.
Y
al parecer la historia volvía a repetirse. ¿Debería hacerle caso a su padre y
jugarse por Tom? ¿O dejar que las cosas siguieran su curso?
Se
puso de pie, iba a averiguar bien que era lo que Tom Kaulitz le hacía sentir.
HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS CAPS ... HARE LO POSIBLE POR AGREGAR MAS SEGUIDO ... NO LES PROMETO NADA ... BUENO YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO ... HASTA PRONTO Y OTRA VEZ GRACIAS POR LA PACIENCIA :))
Al fin se besaron! *.*
ResponderEliminarSii Virgii sube mas seguido ;)
Sigueeeeeeee
ResponderEliminarSiii se besaron!!! que romántico.. me encanto virgi y tranquila te entiendo, espero el próximo cap y espero que (Tn) decida jugársela x Tom y el también x ella..
ResponderEliminarSube pronto *.*
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar